Junto a las movilizaciones comenzadas este pasado domingo en toda España, en Elche esta semana han comenzado a celebrarse concentraciones en la Plaça i Baix. Nosotros apoyamos estas movilizaciones en su exigencia de democracia real.
Hay cosas que no deben olvidarse. La II República fue asesinada por eso, porque millones de personas pensaron que otro mundo era posible. La fortaleza de la República fue esa, que amparó los sueños de millones de personas que querían democracia real ya, y libertad, igualdad y fraternidad. Tuvieron que matarles para ahogar aquel sueño. Pero los fascistas no han vencido en su designio de olvido. Los jóvenes de estos días en manifestaciones y acampadas en las ciudades piden lo mismo, sueñan también, le pongan la Tricolor a ese sueño o no, sean conscientes o no de este hecho.Los republicanos defendemos que lo que está pasando podríamos resumirlo en unas ideas sencillas: La Transición ha reventado, recuperamos la memoria histórica y lo que hemos visto es la impunidad del franquismo y la nueva Restauración que tiene al PP y PSOE como partidos de turno, como aquellos liberales y conservadores de hace 130 años, los de Cánovas y Sagasta, un nuevo turnismo basado en la corrupción, la ley electoral y el control de los medios de comunicación.
No esperemos que esta Monarquía agonizante y entregada a los banqueros, a los mercados, a la Iglesia y a los mercaderes de la Unión Europea y sus amos americanos, vaya a caer de rodillas al ver lo justo de nuestras demandas de Democracia Real Ya. Eso no va a pasar. Las movilizaciones pueden ser flor de un día. Hay que organizarse y no ser ingenuos. Las cosas se van a poner muy feas. El petróleo se acaba, este modelo de sociedad tiene los días contados, el nivel de vida de millones de personas, sus vidas incluso, están en peligro, la democracia está condenada, si la mantienen todavía es por su eficacia a la hora de lograr la ensoñación de las masas, pero esto no durará mucho, pues el deterioro social, económico y ecológico avanza inexorable.
O logramos un gobierno al servicio de la supervivencia del pueblo o estamos acabados. Esto va a ser duro. Pero ahora sabemos, por miles y miles y miles, que no estamos solos en esta lucha.
